• Eres más exitosa de lo que crees, ¡Raimunda!

    Raimunda lleva dos horas y 40 minutos delante del ordenador: ordena correos, clasifica documentos, programa publicaciones, anota en su calendario de papel (si, de papel, con lápiz y rotulador rojo) tareas que tiene pendientes y escucha de fondo en sus cascos Sony enooormeesss parte de la banda sonora de su vida. ‘Estoy tranquila. Estoy serena. Estoy feliz’. Lo repite como un mantra.

    Cuando ha acabado todo lo urgente ‘para antes de ayer’ se mete en Facebook (aquí Raimunda se reserva la opinión que tiene del invento este) y echa un vistazo a su timeline. Lo de siempre: artículos clickbait que consiguen que haga ‘click’ y así, unas tras otras, llena su ventana del  Mac de pestañas que nunca puede leer porque se reproducen como esporas y acaba añadiéndolas a Pocket (3.627 artículos pendientes de leer. Y subiendo) Bueno, que se va del tema. Estaba echando un ojo al muro de Facebook y ¡booom!: ‘Lo que sucede cuando se dan cuenta de las calificaciones puestas por sus seres queridos’ ¡Y yo no quería! Pero es que no lo puede evitar y hace ‘click’ de nuevo. Un vídeo acompaña al artículo: ‘Eres más existoso de lo que crees’ ¡Y a ver quien se resiste!

    A veces somos demasiado exigentes con nosotros mismo y no nos damos cuenta que a los ojos de los demás estamos haciéndolo bastante bien.

    El vídeo forma parte de una campaña de la Universidad Strayer y Aplus  que pretende determinar el significado de ‘éxito’ según quién lo plantee y sobre quién (ahí está la trampa). Exacto. Raimunda ha empezado a pensar, a darle vueltas al coco: a quién le importaría, que nota le daría tal persona. ¿Y tal otra? ‘No si en realidad a mi me da igual. ¿Tal vez un 6?’  Está claro que ella no se valoraría con la misma nota que alguien que la quiere mucho mucho y tampoco con la nota que le pondría alguien que no entiende muy bien su forma de ser (hemos decidido las dos, por unanimidad, que mejor esas personas se abstengan de valorar. Total, tampoco nos interesa mucho) Así que en ese dilema se haya, sin saber qué nota ponerse a si misma: ni como mujer, ni como mujer trabajadora, ni como mujer trabajadora sociable, ni como mujer trabajadora sociable con una familia a la que adora, ni como mujer trabajadora sociable… En fin, ya sabéis, que Raimunda no tiene fin. Pero reconozcamos que contestar con sinceridad no es tan sencillo. ¿O tú sabes que nota te pondrías?

    Piensa Raimunda, piensa…

    Post Tagged with ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *